PUEBLO DE MAÍZ, La Cocina Ancestral de México

NOVIEMBRE 2004
Centro Cultural de España en México
AECID

A partir del expediente presentado a la UNESCO para la Tercera Proclamación de Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, se presenta en el Centro Cultural de España en México una exposición con el contenido de este documento.

Textos de sala

En las cocinas regionales de México, el maíz integra un conjunto de relaciones y flujos que interactúan de manera continua orquestando un sistema alimentario tan pleno que deriva en identidad. Esta pertenencia cultural se reproduce en un arte del comer que va del campo a la ciudad; de lo cotidiano a lo ritual y festivo; de lo popular a la alta cocina; de lo local a lo transfronterizo. Un abanico de relaciones que se activan en cada región del país resultando así la diversidad en un poderoso elemento de cohesión y convivencia nacional.

Ocho milenios de Cultura Gastronómica

La cocina mexicana tradicional es matriz cultural y poderoso eje que ordena el patrimonio oral e inmaterial de nuestros hábitos alimentarios.

Además del hecho gastronómico y de las costumbres relacionadas con la alimentación, que trascienden las actuales fronteras del país, existe un complejo sistema cultura de usos agrícolas, tradiciones y simbólicos teñidos de religiosidad y volcado en rituales que, a partir del maíz, inviten a la creación del hombre mesoamericano al manejo armónico del medio ambiente, a seculares formas de arraigo y vínculo social.

Las cocinas regionales mexicanas derivan de un mismo sistema surgido hace por lo menos 8 mil años, cuando se logró domesticar el maíz, una de las hazañas del México antiguo. En ese sistema, el maíz ha sido fuente de vida espiritual y material. En el siglo XXI, este cereal es en México dogma, liturgia, historia, leyenda y tradición.

El sistema alimentario mexicano, enriquecido por los mestizajes y de probada resistencia frente a embates de índole económica, cultual y ecológica, requiere de una protección que garantice su supervivencia.

El gran reto consiste ahora en conservar la megadiversidad natural y cultural de México como marco de esa forma de vida y de un desarrollo sustentable imbricado con la tradición, con la historia y con el futuro.

La propuesta de este expediente para la lista de patrimonio oral y de la humanidad de la UNESCO, se sustenta en al fuerza de la cocina mexicana como nuevo concepto y práctica, al mismo tiempo tradicional y de vanguardia, de profunda originalidad y de continuidad milenario.

Exposición

Créditos

Diseño museográfico

  • Germán Rostan Robledo

Montaje

  • Diazval

Gráfica

  • Quadrante Plástico